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Instituto Cervantes de Tokio

Blog sobre nuestros cursos de español y las actividades culturales

Club de lectura: sesión de agosto

Esta mañana del sábado 27 de agosto hemos celebrado la sesión mensual del club de lectura. La reunión ha contado con un buen número de participantes. El libro correspondiente ha sido “Marianela” de Benito Pérez Galdós. Los asistentes han mantenido una animada tertulia en la que han salido diversas opiniones sobre esta conocida obra de Galdós: desde quienes no han podido acabarla, hasta quienes la han disfrutado y han expuesto numerosos aspectos que se pueden sacar de la novela. Invitamos a todos a seguir la tertulia en este blog mediante los comentarios que todavía pudiera suscitar la obra de Galdós.

Como ya se había decidido en otra sesión, con el fin de facilitar la adquisición de los libros, las obras se deciden con más antelación y así se confirmó como lectura de septiembre varios cuentos de Augusto Monterroso:
Mister Taylor (Obras completas y otros cuentos)
Leopoldo y sus trabajos (Obras completas y otros cuentos)
Sinfonía concluida (Obras completas y otros cuentos)
Uno de cada tres (Obras completas y otros cuentos)
Estatura y poesía (Movimiento perpetuo)
El paraíso (Movimiento perpetuo).

Y para octubre se propuso la lectura de relatos de una selección de autores españoles. Esta es la selección para el mes de octubre:
“Ellos sacaban a pasear al perro” Juan José Millás
“El médico nocturno” Javier Marías
“La mecedora” Francisco Umbral
“El paseo repentino” Enrique Vila-Matas
“El desertor” José María Merino
“El huevo Kinder” (de “Lo que me queda por vivir”) Elvira Lindo

En una próxima entrada incluiremos información sobre Augusto Monterroso, su biografía y su obra.

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25 comentarios a «Club de lectura: sesión de agosto»

  1. pablo dice:

    Buenas Noches.

    Por haber llegado tarde a la sala, me han dado tarea para el hogar,
    que trataré obedientemente de escribir sin faltas, y sin eficacia.
    A propósito de “Marianela” la compañera Seiko nos trajo una reseña de un libro de
    Tanizaki Junichiro “El retrato de Shunkin” (1933).Título original “春琴抄”.
    La reseña dice: [“”Cuenta la historia de Mozuya Koto, también llamada Shunkin,
    una bella y culta mujer perteneciente a una acomodada familia de Osaka,
    durante le Era Meiji (último tercio del siglo XIX). Queda ciega de niña y
    tendrá que abandonar su vocación artística, la danza, pero resultará ser
    igualmente virtuosa en la interpretación de instrumentos de cuerda.
    Shunkin será atendida amorosamente por Sasuke, un joven¿discípulo?,
    cuyo único objetivo en la vida será el de atender el más mínimo de los
    deseos de Shunkin. Esta insólita historia de amor, que de cara a la
    sociedad es sólo una relación entre señora y criado, alcanzará su
    culmen cuando, ya en su madurez, Shunkin sufra una terrible desfiguración del rostro””]

    No he leído el libro, así que quien lo haya leído que nos deje, por favor, un comentario.
    Si no,.. bueno…, a leerlo, pues.
    Quiero decir, el escenario temporal es casi idéntico, fines del 1800, pero
    trastocados los roles, ella es ciega y él el lazarillo. Ella, clase acomodada;
    él, sólo ¿discípulo?.
    Y el final…. chachaaan-chachaaan,
    (…..a correr a la biblioteca a ver cómo termina este caso, ¿Tanizaki nos “mata”
    primero a Shunkin? ¿o Sasuke?….¿o será japiendo? Con Tanizaki no creo
    que sea japiendo, pero… )

    Me quedan cositas en el tintero, como siempre. Así que en estos
    días cargo la Pelikan y le doy. (con destino a defraudar).

    felices sueños.

  2. Alicia dice:

    Hola,
    Agarro la Pelikan que Pablo dejó cargada, aunque sea para destrozarsela…
    Ojalà fuera para hablar de la obra pero no sè nada; Ojalà alguien se anime a contarnos algo màs.
    Me parece maravilloso que haya en la literatura japonesa paralelismos con Marianela.
    Gracias Seiko, gracias Pablo, perdòn por (yo) haber hablado tanto en nuestra reunión,
    como siempre ( parece que me desayuno con lengua…)
    Hago propósito de callarme, o que alguien se proponga taparme la boca con el esparadrapo
    que voy a tener preparado, o que alguien me agarre las manos, porque soy capaz de
    ponerme a hablar por señas… Cualquier cosa para que los màs prudentes de nosotros tengan
    su espacio, con cosas tan estupendas como la que Seiko tenía preparada y Pablo nos ha transcrito.
    Por cierto, que es japiendo?

  3. pablo dice:

    japiendo=happy end.

    mis disculpas.

  4. Alicia dice:

    Perdona pablo,
    Què falta de imaginaciòn, la mía!
    Claro, còmo no: el “fueron felices y comieron perdices” pero en inglesjapoñol,
    de toda la vida… :o))
    Japiendo…

  5. pablo dice:

    Buenos noches.

    Otra vez estoy dicharachero y con tiempo.
    (para Ana, que no pudo venir)

    El sábado 27 de agosto, aunque llegué tarde,
    pude presenciar, creo, el mejor episodio del día.
    Se estaba comentando sobre la relación entre Marianela
    y Pablo. Sobre qué momento específico de la novela se
    hace evidente el amor entre ellos; del modo abrupto en
    que Galdós “mata” a Marianela, del poco desarrollo de los personajes,
    de las lectoras que se identifican con los personajes,
    (que Marianela está enamorada desde el principio).
    Y allí Manolo que se ilumina, mientras se recuesta, de repente,
    contra el respaldo de la silla y abre los brazos
    con las palmas hacia arriba (gesto bastante español, creo),
    y dice (no son sus palabras exactas y mi memoria no es de fiar):

    “¡Hombre!, Que estamos en las primeras páginas,
    que tenemos sólo dos personajes masculinos,
    que no sabemos quien es quien,
    que sólo tenemos a un hombre perdido (que se encuentra con un muchacho)
    que escucha una voz cantando a lo lejos… y ¡ZAZ! Todo el género
    femenino “sabe” que Marianela (que aún no nos ha sido presentada)
    está ENAMORADA de Pablo (del que poco y nada sabemos).”

    Casi se me acalambra el abdominal de la involuntaria carcajada.
    (Manolo, espero no haber tergiversado tus pensamientos)

    Que no se mal interprete el comentario,
    no es discriminación de género, ni nada parecido.

    No son muchas las veces que asistí al club de lectura,
    (es más, nunca en mi vida he participado en talleres
    literarios. Ni aquí, ni en mi país), y es la primera vez
    que veo claro y contundente y de primera mano,
    la diferencia entre el espíritu de lectura de las
    mujeres con el modo lector analítico (¿frío?) de los hombres.
    Mientras ellas se involucran sensiblemente en la novela;
    nosotros (o por lo menos yo) nos tomamos una distancia
    prudencial para evitar el “tropiezo” de lo sentimental.

    Esto es lo que más me impresionó de la sesión del sábado.
    Siempre se aprende algo cuando hay comunicación.

    (Es sólo una opinión personal)(si hay polémica, ¡venga!) :o)

    Hasta aquí por hoy, todavía tengo más para escribir,
    pero no es cuestión de abusar.

    pablo

  6. Alicia dice:

    Jaja!, es verdad, entraste en un buen momento.
    Tambièn para Ana:
    Tengo que aclarar que, entre risas sòlo hablàbamos Manolo,
    que creo que lo has dicho muy bien, nada que añadir, Elena
    quien sostenía que èra desde el principio y yo (no consigo callarme)
    quien quería sostener que el enamoramiento se veía progresivo,
    platònico, y no veía que hubiera que llegar al pasaje”Pi”, dònde
    decía Manolo, con mucha gracia, que había habido declaraciòn
    de intenciones. Sòlo, que no terminè de decirlo porque me fui
    con las risas
    vamos, “entren al trapo” que extendiò Pablo…

  7. Seiko Adachi dice:

    Muchas gracias por presentar la noticia sobre “El retrato de Shunkin” . Ahora atrevo a decir un poco porque creo que tengo que cumplir mi deber aunque todavía no escribo bien español…
    La llevé porque “Marianela” me pareció demasiado triste pese a cualquier motivo especial del autor y pensé que el primero acaso nos dé un poco de consuelo porque al menos ambos de la pareja, sobre todo Sasuke que prefirió quedarse ciego con sus propias manos para que no viera el rostro desfigurado de su señora, llegaron a ser felíces (perdón! todavía no sé si es “japiendo” o no, ya que sólo he leido unos resumenes…). En realidad él dice después que para él no hubo mayor alegría que aquel instante cuando perdió su vista.
    Gracias.

  8. Alicia dice:

    Hola Seiko,
    Gracias a tí.
    Bienvenida al club de escritores (del blog).
    Me encantan tus comentarios y tu buen humor, hablado y escrito.
    Y al menos uno es feliz con lo que ha hecho, en la novela que tu nos has presentado.
    Galdòs no nos dice, o yo no me acuerdo si alguno de su novela lo consiguió.

  9. pablo dice:

    Hola Seiko!

    Gracias a ti, por traer trabajos relacionados con las lecturas.

    Bueno, tenemos el final de “El retrato de Shunkin”.
    Un poco fuerte; eso de quitarse uno mismo la vista con agujas,
    es bastante fuerte. Pero el motivo de esta acción fue la única manera de
    poder seguir al lado de Shunkin….. (¿quien pudiera amar así, en estos tiempos?).

    (No sé si hice bien en escribir el final del libro…)
    Si hice mal, que me lo digan. No me enojo.

    Bien, el blog se está animando un poco,
    así que sólo es cosa de escribir y leer.
    Y si se puede, pensar. :o)

    pablo

    de nada

  10. Masa dice:

    Buenas noches a todos!

    Me alegro mucho que haya conocido a algunos de ustedes esta tarde en la biblioteca. Soy Masa, el chico con un bigote que enseñaba japonés en Buenos Aires. No tengo formación en literatura pero siempre me ha gustado leer y sobre todo quiero mantener mis vínculos con las culturas latinas. Fue una suerte que pasara por el centro hoy y supiera del club! Recién he terminado de leer “Estatura y poesía” y “El paraíso” con la ayuda de mi super diccionario.

    Un gusto a todos y muchas gracias por el cálido recibimiento. 🙂

    Saludos,
    Masa

  11. pablo dice:

    Buenas noches!

    Antes que nada, siempre es un gusto ver a Manolo agregando sal y pimienta y
    pimenton de la vera a las sesiones.
    Escuchar a Gonzalo siempre se aprende mucho y bueno.
    Elena con la mano en el corazón y los pies en la tierra.
    Y los/las nuevos/as participantes con ganas de hablar….
    Y si, Alicia que siempre está atenta y redondeando las ideas.

    Lo del pasaje Pí fue fenomenal.
    (Tendríamos que grabar en vídeo las sesiones)
    (bueno….mmm…. no se…. mejor no).

    真樹さん (Maki san) el link parece interesante, para los japoneses
    que quieran averiguar sobre autores españoles. gracias.

    Si pueden, escriban un poquito, después es más fácil.

  12. Alicia dice:

    Pablo,
    Sigue, porfa(vor). No me pierdo tu columna!
    Gracias por desvelar el nombre de Maki, no me había atrevido a comentar por no saber leerlo.
    Debo estar con mis kanjis a la altura de 3 nen sei (tercer año de primaria) y èso si llego…

  13. alicia dice:

    Bienvenida Maki san.
    A mi tambien me parece interesante lo que has propuesto, para aprender
    a pasar del roma-ji al katakana los nombres de los autores no japoneses.
    He estado estudiando un poco…

  14. pablo dice:

    Antes de escribir el comentario sobre “Marianela”,
    me atajo y escribo un escudo defensivo para que
    no se me vengan todos al ataque, (tal vez, merecido).

    UNO: Estamos HABLANDO de UN LIBRO, en este caso propuesto por Elena
    y que ella, muy bien dejó claro, es un libro que leyó en sus tiempos de
    estudiante, como lectura obligatoria de la secundaria.
    Por lo tanto un libro “educativo”.
    (En mi país, con el gobierno de facto, estábamos con “Platero y yo”, creo).

    DOS: Los libros que llego a leer, me gusten o no, nunca o casi nunca
    me dejan indiferentes. Y es así que cuando escribo un comentario,
    escribo demasiado, como si estuviera hablando de otra cosa, y no de un libro.
    Estoy hablando de un libro que leo en un determinado momento y eso
    influye en todo lo comentado. O sea, arbitrario, parcial y subjetivo.

    Bueno, agrego, para terminar este paréntesis que
    todo o casi todo mi proceder tiene dos o tres “directivas” o reglas.
    Y como soy flojo de letras, copio textual palabras de Italo Calvino (aquí para Valeria)

    “[El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí,
    el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos.
    Dos maneras hay de no sufrirlo.
    La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse
    parte de él hasta el punto de no verlo ya.
    La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos:
    buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno.
    Y hacerlo durar, y darle espacio]”.
    (Esto es algo así como tolerancia inteligente.)

    La otra regla es un poco más jorobada, pero no menos importante.
    Es la frase final de un libro gordo de Theodor Adorno: “Teoría Estética”.
    “[¿Como escribir poesía despues de Auschwitz?]”.
    (Y esto, un poco de perspectiva histórica)

    Y la última más sesuda:
    “[Pablo, no seas malo]”.

    pablo.

  15. pablo dice:

    Antes de escribir el comentario sobre “Marianela”,
    me atajo y escribo un escudo defensivo para que
    no se me vengan todos al ataque, (tal vez, merecido).

    UNO: Estamos HABLANDO de UN LIBRO, en este caso propuesto por Elena
    y que ella, muy bien dejó claro, es un libro que leyó en sus tiempos de
    estudiante, como lectura obligatoria de la secundaria.
    Por lo tanto un libro “educativo”.
    (En mi país, con el gobierno de facto, estábamos con “Platero y yo”, creo).

    DOS: Los libros que llego a leer, me gusten o no, nunca o casi nunca
    me dejan indiferentes. Y es así que cuando escribo un comentario,
    escribo demasiado, como si estuviera hablando de otra cosa, y no de un libro.
    Estoy hablando de un libro que leo en un determinado momento y eso
    influye en todo lo comentado. O sea, arbitrario, parcial y subjetivo.

    Bueno, agrego, para terminar este paréntesis que
    todo o casi todo mi proceder tiene dos o tres “directivas” o reglas.
    Y como soy flojo de letras, copio textual palabras de Italo Calvino (aquí para Valeria)

    “[El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí,
    el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos.
    Dos maneras hay de no sufrirlo.
    La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse
    parte de él hasta el punto de no verlo ya.
    La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos:
    buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno.
    Y hacerlo durar, y darle espacio]“.
    (Esto es algo así como tolerancia inteligente.)

    La otra regla es un poco más jorobada, pero no menos importante.
    Es la frase final de un libro gordo de Theodor Adorno: “Teoría Estética”.
    “[¿Como escribir poesía despues de Auschwitz?]“.
    (Y esto, un poco de perspectiva histórica)

    Y la última más sesuda:
    “[Pablo, no seas malo]“.

    pablo

  16. alicia dice:

    Pablo, no seas malo y no nos dejes mucho en suspense…

  17. pablo dice:

    Buenas noches.

    Si se me nota solemne y agrio, perdon.
    No es mi intención, sólo es un comentario más.

    Ahora voy al grano.
    (agárrense bien del pasamanos porque voy a derrapar como en Paris-Dakar)
    ¿Quiso, Pérez Galdós, escribir “Marianela” como una “novela literaria”?

    Después de leerla varias veces me queda la duda.
    Los “académicos” la definen como un novela de tesis(?).
    Si, es una historia de amor truncado. Pero como
    comenté en la sala, hay mucho interludio en tercera
    persona describiendo la vida en las minas,
    cuando habla del “positivismo” en las ciudades y en las
    aldeas (capitulo 4, familia de piedra), de la descripción de
    la familia adoptiva de Marianela, Centeno padre, del hijo mayor,
    de las dos hijas, y de Señana.
    Y más aún, cuando el doctor Golfin sermonea a Sofia,
    hay todo un párrafo de crítica social, que dentro de una novela “normal”,
    entorpece la historia principal.

    Transcribo partes del libro para que quede claro a lo que me refiero:
    Dice el relator en tercera persona:
    “[Se ha declamado mucho contra el positivismo de las ciudades,
    plaga que entre las galas y el esplendor de la cultura,
    corroe los cimientos morales de la sociedad;
    pero hay una plaga más terrible, y es el positivismo de las aldeas,
    que petrifica millones de seres, matando en ellos toda ambición noble y
    encerrándoles en el círculo de una existencia mecánica, brutal y tenebrosa.
    Hay en nuestras sociedades enemigos muy espantosos, a saber:
    la especulación, el agio, la metalización del hombre culto, el negocio;
    pero sobre éstos descuella un monstruo que a la callada destroza más que
    ninguno: es la codicia del aldeano. Para el aldeano codicioso no hay ley moral,
    ni religión, ni nociones claras del bien; todo esto se resuelve en su alma
    con supersticiones y cálculos groseros, formando un todo inexplicable.
    Bajo el hipócrita candor, se esconde una aritmética parda que supera en
    agudeza y perspicacia a cuanto idearon los matemáticos más expertos.
    Un aldeano que toma el gusto a los ochavos y sueña con trocarlos en
    plata para convertir después la plata en oro, es la bestia más innoble
    que puede imaginarse; porque tiene todas las malicias y sutilezas del
    hombre y una sequedad de sentimientos que espanta. Su alma se va
    condensando, hasta no ser más que un graduador de cantidades.
    La ignorancia, la rusticidad, la miseria en el vivir completan esta
    abominable pieza, quitándole todos los medios de disimular su
    descarnado interior. Contando por los dedos, es capaz de reducir
    a números todo el orden moral, la conciencia y el alma toda]”

    Más todavía:

    Dice el doctor Golfin:
    “[Refiérome al miserable desesperado que reúne a todas las miserias
    la miseria mayor, que es la ignorancia…. El ignorante envilecido y supersticioso
    sólo posee nociones vagas y absurdas de la divinidad…. Lo desconocido,
    lejos de detenerle, le impulsa más a cometer su crimen…. Rara vez hará
    beneficios la idea religiosa al que vegeta en estúpida ignorancia. A él no se acerca
    amigo inteligente, ni maestro, ni sacerdote. No se le acerca sino el juez que ha
    de mandarle a presidio…. Es singular el rigor con que condenáis vuestra propia obra
    —añadió con vehemencia, enarbolando el palo en cuya punta tenía su sombrero—.
    Estáis viendo delante de vosotros, al pie mismo de vuestras cómodas casas,
    a una multitud de seres abandonados, faltos de todo lo que es necesario a la niñez,
    desde los padres hasta los juguetes… les estáis viendo, sí… nunca se os ocurre
    infundirles un poco de dignidad, haciéndoles saber que son seres humanos,
    dándoles las ideas de que carecen; no se os ocurre ennoblecerles, haciéndoles
    pasar del bestial trabajo mecánico al trabajo de la inteligencia; les veis viviendo
    en habitaciones inmundas, mal alimentados, perfeccionándose cada día en su
    salvaje rusticidad, y no se os ocurre extender un poco hasta ellos las comodidades
    de que estáis rodeados…. ¡Toda la energía la guardáis luego para declamar contra los
    homicidios, los robos y el suicidio, sin reparar que sostenéis escuela permanente
    de estos tres crímenes! ]”

    Recuerdo que Galdós llegó a ser legislador por el socialismo.
    Entonces me queda claro de su interés por la justicia social, por la política.
    Y tal vez aquí, con “Marianela” quiso escribir algo más que una novela
    ( ¿algo menos que una novela? ).
    Todo el ambiente, luego de la muerte de la Nela, queda sin cambios.
    Lo deja todo como estaba, la miseria, la decadencia, la codicia, etc.
    Pablo y Florentina felizmente casados.
    El irónico fin con la tumba de la Nela inventada.
    Y la termina dejando a Celipín como protagonista de “lo que va a venir”.
    Y es aquí donde encuentro en Celipín, no sólo un personaje más,
    sino al personaje más desesperado (¿más humano?), con ganas de vivir
    una mejor vida, a pesar de toda su ignorancia.
    Me temo que Celipín no llegará lejos, pero lo deja ahí.

    Y por más que uno sepa que está leyendo una novela, cada palabra,
    cada situación se nos asocia inconsciente o no, a nuestra vida cotidiana.
    En cuanto al ambiente actual en Japón, donde vivo,….
    ¿superficial?….. (hoy me voy hacer de muchos enemigos),
    AKB48; boom de dramas y estrellitas y grupos coreanos (“dramáticos”);
    los comerciales de bebidas energizantes, R***bitan D,
    que dos tipos corren al divino cohete,…. ¿para qué cuernos corren?.
    Los anteojos de cotillón, sin lentes de la jovencitas y no tan jovencitas en Japón.
    Los sucidios aquí, más de treinta mil personas por año. Y sólo nos dan un número:30000.
    (¡Vamos! muchachos… que son Hombres y Mujeres y no un número más) .
    La codicia, que ahora la llaman “globazation”….
    (¿Somos la familia Centeno?)

    En cuanto al trabajo,….y bueno, alguien lo tiene que hacer, me dirán…
    Mano de obra barata, línea de montaje, etc. (ver estadísticas de
    días por año, horas por día, en promedio, de trabajo en Japón y
    Francia, por ejemplo).
    (¿Estamos en los pozos de calamina?)

    El perro de Sofia, Lili.
    No tengo nada contra los animales. Nadie en su buen sentido,
    puede estar en contra de tener una mascota. Pero tampoco eso
    de hoteles para perros, onsen para perros, masajes para perros,
    bares para perros, y muchos etcéteras para perros…. (gatos)
    En el barrio de Setagaya hay inscriptas muchas más mascotas que niños.
    O sea, más veterinarias que hospitales…. mmmm.

    Muchos de ustedes se preguntarán:
    ¿qué tiene que ver toda esta barrabasada con la novela?.
    Nada. Nada más que lo que uno lee entrelineas.
    Y a veces uno lee fantasmas. Y se mezclan las noticias del diario.

    Termino.

    No me parece una novela “literaria”.
    No sé qué se propuso Galdós al escribir “Marianela”.
    No me disgustó, pero tampoco “me la llevo a una isla
    desierta”, como dice Gonzalo.
    Uno lee aquí, una declaración política en forma de novela.
    (¿Panfleto?) (Sin denigrar. Era la manera de escribir de
    algunos, en aquella época)
    Y tal vez por eso es que Galdós no se propuso desarrollar más los personajes.
    Teniendo en cuenta toda su bibliografía, no fue hombre de escribir poco.
    Creo que Galdós tiene suficiente como para desarrollar personajes.
    (Recuerdo que en la Argentina hubo un buen revuelo con la versión
    televisiva de “Fortunata y Jacinta”, con actores y actrices de primera,
    Fernan Gomez, Francisco Rabal, Ana Belen(?) y mi preferida
    Charo Lopez, etc,) y no creo que Galdós no sepa desarrollar personajes.

    Y lo más triste es que esta denuncia social aún tiene vigencia,
    después de más de un siglo.

    ¿Será esto una novela de tesis?.

    Repito con el doctor Golfin:

    “[Toda la energía la guardáis luego para declamar contra los homicidios,
    los robos y el suicidio, sin reparar que sostenéis escuela permanente de
    estos tres crímenes! ]”

    Y me siento aludido.

    Celipín

  18. alicia dice:

    Magistral, Don Pablo!
    Somos muchos los Celipines-as, en buena hora, porque si no el mundo no cambiaría
    y nos dejaríamos todos morir de “asco”por nosotros mismos.
    Perdón si la palabra que he usado ofende a alguien, no he encontrado otra.
    Podría ser pena?. Me parece floja. No sé ya encontraré otra. Hoy día lo dejo así.
    Bravo, Pablo!

  19. pablo dice:

    Buenas noches.

    (uy, otra vez este)
    (sigo hablando de Un Libro y lo que me impresionó leyéndolo)

    Si, Alicia, gracias por los elogios…..

    Ya tengo la palabra para reemplazar. La que elegiste es un poco fuerte, creo.
    Y para estar al tanto con el mundo, digamos:
    En España, el movimiento M15.
    En los países árabes, los derrocamientos de gobiernos totalitarios.
    En Chile, el paro nacional convocado por lo estudiantes.
    Y pueden agregar ejemplos hasta el infinito.

    La palabra, que mí me suena bien:
    Indignación.

    pablo

  20. pablo dice:

    En Chile, el paro nacional convocado po LOS estudiantes

  21. pablo dice:

    (otra vez me equivoqué)

    POR LOS estudiantes

  22. alicia dice:

    Bueno, acepto la palabra y cambio la frase:
    …si no actuáramos, nos indignaríamos con nosotros mismos…
    No he querido entrar en polémica. Ya no soy jóven. Solo quería hablar de lo que sentiría una
    Celipina como yo, si se hubiera quedado en su pueblo conformandose con lo que tenía. Y al
    escribir ésto me está dando una morriña (nostalgia) tremenda…Y ya no sé lo que pienso…
    No se preocupen, no estoy llorando. Vuelvo de vez en cuando a juntarme con mis paisajes
    y mis seres queridos.
    Definitivamente, me quedo con pena, en mi caso.

  23. alicia dice:

    Perdón, he puesto en joven un énfasis que no tiene su grafía. No tiene acento.
    Ya de paso aprovecho para decir que a través de lo que hemos leído y comentado,
    me he dado cuenta que la percepción de la realidad de la gente de pueblo,como yo
    y la de ciudad es diferente. Cuando hablábamos de los cuentos de Delibes, nuestra Ana María
    nos lo hizo saber. Yo soy más “miope” y menos gregaria y veo a Celipín caminando solo.
    Qué pesada soy! Disculpadme.

  24. alicia dice:

    Hola,
    Despues de tantos días me doy cuenta de que había unas palabras de Masa. Un supersimpático
    llegado de Buenos Aires. Bienvenido por escrito también. Perdona por no haber visto tu comentario
    en su día. Te esperamos en las reuniones.

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