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Instituto Cervantes de Tokio

Blog sobre nuestros cursos de español y las actividades culturales

La fiebre amarilla, de Luisa Castro, en nuestro club de lectura

LaFiebreAmarillaLa fiebre amarilla es la segunda novela de Luisa Castro, publicada en 1994, cuando la autora, jovencísima, contaba únicamente 28 años de edad. Para entonces, sin embargo, Castro ya había ganado el Premio de Poesía Hiperión con Los versos del eunuco, el Premio Rey Juan Carlos I con Los hábitos del artillero, y había sido finalista del Premio Herralde de novela con El somier, obra publicada en 1990. Tres premios de mucho prestigio. Nada mal para comenzar.

La fiebre amarilla es además una novela, en cierto modo, compleja. Quien nos la narra no lo hace de una manera lineal, sino que va y viene, del pasado al presente y del presente al pasado, dando constantes saltos en el tiempo, introduciendo en cada capítulo nuevos matices, nuevos datos que nos van desvelando poco a poco la verdadera naturaleza de sus misteriosos personajes.

Es fácil a veces confundir pasado y presente en la narración, del mismo modo que es complicado en ocasiones distinguir a los vivos de los muertos. El lector se verá inmerso, en momentos puntuales, en la misma confusión en la que parece encontrarse Virginia, pues es a través de sus ojos como conocemos a casi todos los personajes que pueblan Cuatro Calles.

Cuatro Calles tiene algo de «Comala gallego» (el Comala de Rulfo, claro está, no el Comala real). Un lugar del que casi todos los vivos quieren salir y al que parece que los muertos se empeñan en regresar: Ladislao, Jesús Legazpi… ¿están muertos los dos?, ¿está vivo el médico Don Pablo?, ¿lo está el cura, y Juana, y Francisco Pena? Al menos para el cura, Francisco, el marido de Virginia, está muerto (es un alma en pena, como sugiere su apellido) y en cierto modo para Virginia también lo está.

¿Son todas estas confusiones obra de la enfermedad de Virginia, de su agonía, del cáncer, o de la fiebre amarilla? ¿Serán acaso obra del diablo que nos observa desde las paredes del cuarto de Virginia, en perpetua pelea con el Cristo (Jesús, como Jesús Legazpi)?, ¿ha regresado Jesús para salvar a su hija, o para condenarla?, ¿es Legazpi un santo o es la encarnación del diablo?

En fin, no desvelaremos aquí ningún misterio. Pero como se ve, la historia que nos ofrece Luisa Castro nos brinda elementos de sobra para el análisis, la conversación, el debate… ¡Todavía estás a tiempo de participar! Te esperamos mañana sábado, como siempre, a las 10:30.

Lecturas programadas para el primer cuatrimestre de 2019:

(Sábados a las 10:30)

La reserva se abre un mes antes de cada actividad

19 de enero: Yo solo sé que te vas, yo solo sé que me quedo, Tomás Urtusástegui.

2 de febrero: La fiebre amarilla, Luisa Castro. (Reserva ahora)

2 de marzo: El infinito en la palma de la mano, Gioconda Belli.

13 de abril: Las manos pequeñas, Andrés Barba.

Sesiones moderadas por David Carrión, jefe de biblioteca.

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